La crónica de la carrera llega tarde, mal y a rastras. Más o menos como fue la carrera...
Al llegar a la zona de la carrera una hora antes de que comenzase, ya se vivía un muy buen ambiente. Me dirigí a la salida donde había quedado con Rubén y Carlos. Cuando llegaron empezaron las apuestas en cuanto al tiempo de cada uno. Carlos, encendido, estaba con muchas ganas y se propuso 1h40’, Rubén, un poco reservón, dijo que salía conmigo para intentar bajar de 1h50’.
En los momentos previos a la salida veo a safardatxo y me acerco a saludarlo. Comenta que viene sólo a dar una vuelta al recorrido (3 vueltas de 7km) y lo animo a que haga todo, aunque creo que ya estaba convencido de que una vez en carrera no se iba a parar.
Rubén y un servidor salimos juntos, aunque en el km 4 aproximadamente me deja, ya que tiene más ritmo que yo y más ganas de ir deprisa. Durante el resto de la vuelta, toca controlar el ritmo, ya que sé que la carrera se va a hacer larga.
En la segunda vuelta trato de ir a más, y la impresión es que voy más rápido, aunque los tiempos dicen que salió calcada a la primera.
Y la última vuelta.... mimadriña. Tocó sufrir.
Crucé la meta en 1h50’ y unos segundos. Tiempo esperado, pero sensaciones malísimas
En cuanto a los otros dos:
Rubén: 1:47:00
Carlos: 1:38:18
Espectacular Carlos, genial Rubén.
Esta vez no nos pasó como en Pontevedra, llegamos a tiempo para la fisioterapia, que le sentó de maravilla a mi sobrecargado peroneo